
Salsa
Comienza colocando las rebanadas de tocino sobre la pechuga de pollo abierta.
Agrega 50 g de mantequilla a punto pomada y distribuye bien.
Luego añade 2 rebanadas de mozzarella y 2 rebanadas de queso cheddar en el centro y cierra la pechuga.
Después, en uno de los lados del pollo, agrega 25 g de mantequilla y distribuye.
Añade 1 rebanada de queso cheddar y 1 rebanada de mozzarella.
Da vuelta el pollo y repite el mismo proceso en el otro lado.
En una sartén grande, a fuego medio bajo, agrega mantequilla y deja derretir.
Luego empaniza el pollo pasándolo por harina de trigo, después por los huevos batidos y finalmente por el pan rallado panko.
En otra sartén grande, a fuego medio bajo, agrega el aceite vegetal y deja calentar.
Añade el pollo y fríe hasta que esté dorado.
Retíralo y deja escurrir el exceso de grasa sobre un plato con papel absorbente.
Para la salsa, agrega la mantequilla en una sartén y deja derretir. Incorpora la harina de trigo y mezcla hasta homogeneizar.
Añade la leche poco a poco, mezclando hasta obtener una crema lisa y homogénea.
Sazona con sal, pimienta negra y nuez moscada.
Agrega el queso parmesano rallado y el queso cheddar, y mezcla hasta que se derritan completamente.
Sirve el pollo acompañado con la salsa de queso.