
Comienza agregando la leche entera fría en la licuadora.
Mantén la licuadora encendida y añade el aceite en un hilo muy fino sin dejar de batir.
El hilo fino ayuda a emulsionar la leche y formar una textura cremosa.
Bate hasta notar que la mezcla ha espesado.
Luego exprime el limón y añade perejil al gusto.
Si lo deseas, ajusta el sabor agregando sal, mostaza y pimienta negra al gusto.
Añade los dientes de ajo y bate muy bien.
¡Sirve y disfrútalo!