Encaja las rodajas en el borde de la misma copa que usamos para cortar.
Llévalas al congelador y deja enfriar por 20 minutos.
En un bol grande, mezcla el jamón rallado, el queso mozzarella y el queso crema.
Sazona con pimienta negra, orégano, mezcla bien y reserva.
Retira la masa del congelador y llévala a una sartén con aceite vegetal caliente a fuego medio.
Fríe la base de cada una durante 10 segundos para que mantengan la forma.
Transfiere a una fuente grande para horno y rellena con 3 cucharaditas del relleno.
Pincela con yema de huevo batida por encima.
Lleva al horno precalentado a 180 grados y hornea por 40 minutos.
El relleno es opcional: puede ser salado o dulce, como prefieras.
¡Sirve y disfrútalo!