
Comienza cortando las manzanas por la mitad y añade bicarbonato de sodio sobre cada mitad.
Colócalas en una fuente mediana, añade la cerveza, mezcla y deja en remojo durante 5 minutos.
Pasado ese tiempo, retira las manzanas de la cerveza, vuelve a cortarlas por la mitad y elimina el tallo.
Pásalas a una licuadora o mixer, bate muy bien y reserva.
En un bol mediano, añade el azúcar y el agua, y mezcla hasta que el azúcar se disuelva por completo.
En un recipiente grande, agrega las manzanas batidas, la levadura y la mezcla de agua con azúcar, y mezcla bien.
Tapa el recipiente y deja fermentar durante 24 horas.
Después de ese tiempo, cuela muy bien la mezcla y vuelve a colocar el líquido en el recipiente.
Tapa nuevamente y deja fermentar en un lugar fresco durante 48 horas más.
Una vez finalizada la fermentación, pasa el vino a botellas.
¡Sirve y disfrútalo!